foto
Está en:
  • CENSAT
  • Noticias
  • Las aguas han colmado el río Bogotá y sus vertientes taponan el alcantarillado.

Noticias

Las aguas han colmado el río Bogotá y sus vertientes taponan el alcantarillado.

Nuevas obras de infraestructura necesita Bogotá para hacer frente a los impactos de las fuertes lluvias que agobian a la ciudad. La gobernación, la CAR de Cundinamarca y el Distrito invertirán en nuevo sistema de dragado para el río Bogotá. Toda esta situación muestra una vez más los impactos del Cambio Climático en nuestro país, sin embargo, cabe preguntarse ¿Por qué debemos pagar obras para mitigar impactos que ha provocado la contaminación, el exceso y el derroche de las sociedades industrializadas sobre el clima global?

La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá se ha visto obligada a desempolvar todo su arsenal para disminuir los impactos que desde la semana pasada el invierno ha producido en la ciudad. Actualmente, más de 200 operarios equipados con 22 equipos de succión-presión, 14 equipos de varilla y sondeo, 37 volquetas, 10 retroexcavadoras y motobombas están a la orden del día para cualquier emergencia.

Los puntos más álgidos, en donde hasta ahora el agua ha desatado un caos vehicular exasperante, han sido la Autopista Norte entre las calles 220 y 240; la avenida Boyacá entre calles 12 y 13, y la avenida Primero de Mayo con calle 66. La situación ha sido tan dramática, que ayer la Policía Metropolitana y la administración distrital solicitaron a los colegios circundantes a la zona crítica de la Autonorte que permitieran la salida de sus estudiantes a una hora más temprana para evitar más trancones.

No obstante, cabría preguntarse por qué las inundaciones en estos lugares se han convertido en fenómenos sistemáticos cada vez que llueve sobre Bogotá. “No es falta de previsión”, responde Carlos Acero, director de la red troncal del acueducto.

Acero comienza su explicación diciendo que toda el agua que cae y que se consume en la ciudad desemboca, a través de drenajes, tuberías y de los ríos Salitre, Torca y Fucha, en el río Bogotá. Lo que ocurre es que cuando las precipitaciones son constantes y extensas, el cauce del río se copa y produce un remanso en las tres vertientes nombradas anteriormente. La acumulación de agua, a la que en ocasiones se suma el taponamiento del alcantarillado por basuras, supera la capacidad del drenaje de las vías y produce su rebosamiento. “Por ejemplo, esto es lo que ocurre comúnmente en el sector sur de la avenida Boyacá, y en la avenida Primero de Mayo; el canal Fucha tapona el alcantarillado y toda el agua se acumula sobre las vías”.

Para solucionar el problema, por lo menos el primer paso ya está dado, dice Acero. Por medio del Convenio 171, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, en conjunto con el Distrito y la Gobernación, realizará una obra que consistirá en dragar, readecuar y ensanchar el cauce del río Bogotá. “La licitación debe estar definida el próximo año y pasará algún tiempo mientras se terminan las obras. Sin embargo, una vez esté listo, se disminuirán sustancialmente las inundaciones en las vías de la capital”, asegura Acero, quien afirma también que el problema que sufre la ciudad no dista mucho de lo que le ocurre a Londres cuando la lluvia supera la capacidad del Támesis.

Por otra parte, Guillermo Escobar, director de la Dirección de Prevención y Atención de Emergencias, considera que hasta el momento el impacto del invierno no ha revestido gravedad, más allá de las inundaciones viales y el daño de cerca de cuatro viviendas en el sector de Usme. “Afortunadamente no han ocurrido deslizamientos de tierra. Por la manera en la que está lloviendo, es posible que se presenten”.





Autor: El Espectador

CENSAT Agua Viva - Amigos de la Tierra Colombia 2013. Dirección: Carrera 27 A Nº 24-10. Piso 2. Bogotá- Colombia.
Teléfonos. 3377709-3440010
comunicaciones@censat.org
Desarrollado por Colnodo