El desmantelamiento costa afuera, o cómo la industria de hidrocarburos no carga sus muertos

El desmantelamiento costa afuera, o cómo la industria de hidrocarburos no carga sus muertos.

Es costumbre del capitalismo apoyarse en ficciones que poco tienen que ver con la realidad. Su baraja de fantasías es amplia: la mano invisible del mercado, el crecimiento infinito, el tecnooptimismo, la supremacía del ser humano sobre el resto de la naturaleza y, principalmente, la supuesta perpetuidad del sistema capitalista en sí. Esta negación de que el modelo económico vigente es finito en el tiempo, toma diferentes formas, pero una que comienza a asomarse en estos tiempos de transición, es el no pensar en el destino de toda la infraestructura que hoy sostiene este sistema, una vez termine su vida útil. 

Más allá del gas: propuestas para una transición energética justa en Colombia

En las últimas semanas se han vuelto más reiterativas las expresiones mediáticas y alarmistas frente al futuro del abastecimiento del gas en el país. Una muestra de ello es la difusión de la actualización de Ecopetrol sobre el déficit de gas proyectado para los próximos dos años, publicada en el diario La República y la Revista Semana. Allí se plantea que, según las nuevas proyecciones, el déficit de gas aumentará de 83 Gbtud a 120 Gbtud en 2025 y casi 300 Gbtud en 2026 lo que constituye un desafío significativo para el sector energético colombiano. Dichos anuncios  están en línea con otras noticias, como la confirmación del descubrimiento de gas en el Pozo Uchuva 2, del Bloque Tayrona  y la intención de agilizar obras en el el pozo Komodo-1 con reservas ubicadas a 3.900 metros de profundidad, que dan cuenta de una intención de avanzar en nuevas fronteras tecnológicas para obtener gas.