En los territorios se escuchan voces que insisten en que otra forma de habitar la tierra es posible. Voces que nacen de la memoria, del cuidado cotidiano y de una relación profunda con la vida. Mil maneras del Buen Vivir es una campaña que recoge esos caminos comunitarios de gestión territorial, donde la tierra no es un recurso, sino un tejido vivo que se cuida, se defiende y se habita desde la diversidad, la autonomía y la esperanza.